Te marchaste sin aviso, te busque y no estabas ya. El destino así lo quiso, pero tu alma no se irá. Eras mi cómplice en los sueños, sabíamos que un día unidas volaríamos. Sé que tus alas se quedan conmigo, que desde el cielo tú abrazo es mí abrigo. Ángel divino, me cuidas del mal. Sé que camino con tu compañía, que con tu voz se me encienden los días. Aunque tu puerta hoy esté mas allá, te puedo escuchar. Guardo el aire de tu risa, que me da felicidad. Te recuerdo muy cerca mío, compartiéndome tú paz. Tanta alegría daba verte, quererte no se olvida. Sé que tus alas se quedan conmigo, que desde el cielo tu abrazo es mi abrigo. Ángel divino me cuidas del mal. Sé que camino con tu compañía, que con tu voz se me encienden los días. Aunque tú puerta hoy esté mas allá, te puedo escuchar. En cada libro está escrito tú nombre, en cada verso te siento cantar. Tú mano me lleva directo a tu sombra, yo sé que una noche te voy a encontrar.